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Curso de Derecho Mercantil II

Parte Segunda “Contratos Crediticios”

Índice

Capítulo I “La Operación de Crédito”

1. Concepto de Crédito

2. Operación de Crédito y Operación Bancaria.

Capítulo II “Depósito Bancario de Dinero”

1. Definición

2. Clasificación

3. Derechos de Guarda e Interés

Capítulo III “Depósito Bancario de Títulos”

1. Definición

2. Depósito en Custodia

3. Depósito en Administración

4. Depósito con Transmisión de la Propiedad

5. Clasificación

Capítulo IV “Apertura de Crédito”

1. Definición

2. Variedades

3. Aplicación Práctica

4. Clasificación

5. Importe del Crédito

6. Duración del Contrato

7. Obligaciones del Acreditado

8. Garantías

9. Extinción del Crédito

Capítulo V “Tarjeta de Crédito”

1. Definición

2. Clasificación

3. Características

4. Elementos

5 Principales Derechos y Obligaciones de las Partes

Capítulo VI “Cuenta Corriente”

1. Definición

2. Diferencias con la Apertura a Crédito

3. Remesas

4. Efectos del Contrato

5. Embargo del Saldo

6. Clausura de la Cuenta

7. Terminación de la Cuenta

Capítulo VII “Descuento Ordinario y Descuento de Crédito en Libros”

1. Definición

2. Características

3. Redescuento

4. Descuento de Créditos en Libros

5. Forma

6. Requisitos

Capítulo VIII “Cartas de Crédito”

1. Definición

2. Requisitos

3. Naturaleza Jurídica

4. Obligaciones y Derechos del Tomador

5. Extinción

Capítulo IX “Créditos de Habilitación o Avío y Refaccionarios”

1. Definiciones

2. Semejanzas y Diferencias

3. Forma

4. Obligaciones del Acreditante

5. Obligaciones del Acreditado

6. Garantías

7. Privilegios

Capítulo X “Fideicomiso”

1. Definición

2. Elementos Personales

3. Fin y Bienes

4. Formalidades

5. Obligación del Fiduciario

5. Derechos del Fideicomisario

6. Extinción

7. Fideicomisos Prohibidos

8. Fideicomisos de Garantía

9. Aplicaciones Prácticas


Capítulo I

La Operación de Crédito

1. Concepto de Crédito

            La vida comercial moderna no podría ser concebida sin el crédito. La mayor parte de la riqueza es crediticia. Por el crédito se desenvuelven y multiplican los capitales y se realiza el fenómeno fundamental de la producción.

            En un sentido genérico, crédito (del latín credere), significa confianza. En un sentido jurídico, habrá un negocio de crédito cuando el sujeto activo, que recibe la designación de acreditante, traslade al sujeto pasivo, que se llama acreditado, un valor económico actual, con la obligación del acreditado de devolver tal valor o su equivalente en dinero, en el plazo convenido.

2. Operación de Crédito y Operación Bancaria.

            La operación de crédito, en sentido estricto, es un negocio jurídico en que el crédito existe.

            Pero conviene advertir que, con cierta impropiedad, nuestra Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito comprende bajo el rubro de tales operaciones, a negocios jurídicos en los que, en sentido estricto y como fundamental elemento, no se da el fenómeno del crédito. (Depósito bancario regular, depósito en almacenes generales de depósito, fideicomiso, etcétera.) Lo anterior se debe a que por razones prácticas, el término “operación  de crédito” se ha extendido al campo de aquellos negocios que bien, si no son estrictamente crediticios, tienen relación normal con los negocios de crédito, principalmente por alguno de los sujetos del negocio.

            El mismo término “operación de crédito” no es muy propio. Debería decirse, con mayor precisión, “negocio de crédito”; pero como tales negocios suelen celebrarse en gran escala por los bancos, que son instituciones especializadas que tradicionalmente se ha dicho que “operan” en el campo de crédito, el antiguo término “operación” ha persistido en las leyes y en el lenguaje jurídico.

            No debe confundirse el término “operación de crédito” en sentido estricto, con “operación bancaria”. Propiamente hablando no puede decirse que existan en el campo del derecho operaciones bancarias, ya que tales operaciones consisten en un negocio jurídico de tipo general, que se califica de bancario sólo por el sujeto que interviene

Capítulo II

Depósito Bancario de Dinero

1. Definición

            El depósito bancario de dinero es un contrato por el cual el depositante entrega una suma de dinero a una institución de crédito para su guarda y custodia, o transmitiéndole la propiedad con Obligación del depositario de restituir la suma depositada en la misma especie. Sólo los depósitos recibidos por instituciones de crédito tienen el carácter de depósitos bancarios de dinero.

            Marco Legal del artículo 267 al 275 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.

2. Clasificación

            El depósito bancario de dinero puede clasificarse desde los siguientes puntos de vista: por su naturaleza, por el depositante y por su forma de retiro.

Por su naturaleza

  1. Es Regular el depósito que se constituye en caja, saco o sobre cerrados, pues no transfiere la propiedad al depositario, y su retiro queda sujeto a los términos y condiciones que se señalen en el contrato (268 LGTOC). En la práctica se da a este contrato el nombre de Depósito confidencial.
  2. Recibe el nombre de depósito irregular el depósito de una suma determinada de dinero, en moneda nacional en divisas o monedas extranjeras, en que se transfiere la propiedad a la institución depositaria, la cual queda obligada a restituir la suma depositada, en la misma especie.

Por el Depositante

            Según que el depositante sea una persona de Derecho Público o de Derecho Privado, los depósitos se clasifican en público y privado.

Por su forma de Retiro

            Este grupo podemos subdividirlo en dos: retiro en cuanto al tiempo y retiro en cuanto al número de depositantes

            En cuanto al Tiempo

  1. A la vista: Cuando la institución depositaria se obliga a restituir la suma depositada en el momento en que lo pide el depositante A plazo Son aquellos en que se estipula que el depositante no podrá retirar la suma depositada sino transcurrido determinado plazo o hasta una fecha determinada

            En cuanto al número de depositantes

  1. Depósitos individuales Son aquellos en que el depositante es una sola persona y no ofrecen ningún problema especial
  2. Depósitos colectivos Son los que se constituyen por varias personas simultáneamente. Estos depósitos pueden celebrarse en tres formas: depósitos mancomunados en los cuales cada uno de los depositantes solo puede retirar de la suma depositada, la parte convenida y, en su defecto, la parte alícuota correspondiente; depósitos solidarios, en los que cual­quiera de los depositantes puede retirar totalmente la suma depositada; depósitos conjuntos que solo pueden ser retirados, en todo o en parte, con la concurrencia de todos los depositante.

3. Derechos de Guarda e Interés

Cuando el depósito es regular, el depositante recibe un servicio de la institución depositaria que debe custodiar y cuidar de la caja, saco o sobre cerrados; por este servicio la institución depositaria exige una compensación llamada derechos de guarda cuya cuantía depende de la duración del depósito

En los depósitos irregulares el principal interesado sigue siendo el depositante puesto que es el quien solicita los servicios de la institución, pero ésta, por su parte, también obtiene un provecho ya que, como adquiere la propiedad de las sumas depositadas, puede invertirlas en operaciones de crédito productivas; de aquí que en estos depósitos sea la institución depositaria la que abona un corto interés a sus depositantes.


Capítulo III

Depósito Bancario de Títulos

1. Definición

            El depósito bancario de títulos es un contrato por el cual el depositante entrega una institución de crédito uno o varios títulos de crédito en custodia, en administración o con transmisión de la propiedad

            Marco Legal del artículo 276 al 279 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.

2. Depósito en Custodia

            Cuando el depósito es en custodia, el depositante no transfiere la propiedad de los títulos a la institución depositaria y esta queda obligada a la simple conservación material de los títulos depositados. Este depósito produce los mismos efectos que el depósito mercantil ordinario.

3. Depósito en Administración

Cuando el depósito bancario de títulos se constituye en administración además de la conservación material de los títulos, la institución depositaria queda obligada a efectuar el cobro de los títulos y a practicar todos los actos necesarios para la conservación de los derechos que aquellos confieran al depositante.

4. Depósito con Transmisión de la Propiedad

Es el contrato en el que el depositante autoriza a la institución depositaria a disponer de los títulos, con obligación de restituir otros tantos títulos de la misma especie. Este convenio debe constar por escrito.

5. Clasificación

            Desde la punta de vista del depositante y de la forma de retiro, el depósito de títulos puede clasificarse en los mismos términos que el depósito de dinero. En consecuencia, puede ser público o privado; a la vista, a plazo o previo aviso; individual o colectivo.


Capítulo IV

Apertura de Crédito

1. Definición

            La apertura de crédito es un contrato por el cual el acreditante se obliga a poner una suma de dinero a disposición del acreditado, o a contraer una obligación por cuenta de éste, para que el mismo haga uso del crédito concedido en la forma y en los términos y condiciones convenidos, quedando obligado el acreditado a restituir al acreditante las sumas de que disponga, o a cubrirlo oportunamente por el importe de la obligación que contrajo, y en todo caso a pagarle los intereses, prestaciones, gastos y comisiones que se estipulen (291 LTGOC).

            Marco Legal del artículo 291 al 301 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.

2. Variedades

            De la anterior definición se desprende que el contrato de apertura de crédito tener dos variedades:

a)El acreditante se obliga a poner a disposición del acreditado una suma de dinero para que este disponga de ella en la forma, términos y condiciones convenidos, y el acreditado se obliga a restituir las sumas de que disponga y a pagar los intereses y demás prestaciones que se estipulen. b) El acreditante se obliga a contraer una obligación por cuenta del acreditado en la forma, términos y condiciones convenidas y el acreditado, a cubrir al acreditante oportunamente por el importe de la obligación que contrajo y pagarle las prestaciones estipuladas.

3. Aplicación Práctica

La apertura de crédito en que el acreditante se obliga a poner una suma de dinero a disposición del acreditado es de uso frecuente en aquellos casos en los cuales un comerciante o un industrial necesita dinero para hacer frente a las necesidades de su empresa, pero no conoce exactamente el monto de las cantidades que necesitara, ni la fecha precisa en que tendrá que efectuar ciertos pagos o en los que, conociendo exactamente el monto y fecha de las obligaciones a su cargo, desea tener la seguridad de que en su oportunidad contara con los fondos necesarios para hacer el pago.

            La apertura de crédito en que el acreditante se obliga a contraer una obligación por cuenta del acreditado esta indicada en los casos en que trata de asegurarse el cumplimiento de una obligación. Supóngase que el comerciante A compra mercancías al industrial B y que se le concede un plazo de tres meses para pagar el precio; pero B, que es la primera vez que entra en relación de negocios con A y del que no tiene referencias, le exige, para conceder el plazo para el pago, que una institución de crédito suscriba un pagare a tres meses por el importe de la mercancía.

4. Clasificación

            La apertura de crédito puede ser simple o en cuenta corriente.

  1. En la simple el acreditado no puede hacer remesas en abono de su cuenta antes del vencimiento del plazo fijado para la devolución de las sumas de que dispuso, y en caso de que lo haga, no puede retirarlas nuevamente.
  2. La apertura de crédito es en cuenta corriente cuando el acreditado tiene derecho a hacer remesas, antes de la fecha fijada para la liquidación, en reembolso parcial o total de las disposiciones que previamente haya hecho, quedando facultado, mientras el contrato no concluya, para disponer, en la forma pactada, del saldo que "resulte a su favor (articulo 296).

5. Importe del Crédito

            El importe del crédito es el monto de las sumas que el acreditante se obliga a poner a disposición del acreditado o la cuantía de las obligaciones que se obliga a contraer por cuenta del mismo acreditado.

            Para determinar el importe del crédito se atiende, en primer lugar, al límite fijado por las partes en el que, salvo pacto en contrario, quedan comprendidos los intereses, comisiones y gastos que deba cubrir el acreditado.

6. Duración del Contrato

El acreditado tiene derecho a hacer uso de crédito en el plazo estipulado en el contrato y el plazo puede reducirse a voluntad de cualquiera de las partes, si así se convino. Si no se estipuló término, se entiende que cualquiera de las partes puede dar por concluido el contrato en todo tiempo, mediante aviso dado a la otra parte en la forma prevista en el contrato, o a falta de ésta, ante notario o corredor, y en su defecto, por conducto de la primera autoridad política del lugar de su residencia.

7. Obligaciones del Acreditado

1.     Devolver las sumas de que dispuso o reintegrar las cantidades que el acreditante pagó por cuenta del mismo acreditado. La devolución o el reintegro al acreditante tiene que hacerse en el plazo fijado por las partes.

2.     Pagar al acreditante los intereses, gastos y comisiones estipulados.

  Los intereses son las cantidades que el acreditado paga como compensación por el disfrute de las cantidades de dinero que le entregó el acreditante o que este pago por cuenta del acreditado. Los intereses solo se causan sobre las sumas de que disponga el acreditado o sobre las que realmente supla el acreditante; si el acreditado no hace uso del crédito, no esta obligado a pagar intereses.

  Las comisiones son las cantidades que percibe el acreditante en pago del servicio que ha prestado al acreditado al obligarse en los términos del contrato; la comisión se gradúa en relación con el importe del crédito y se causa en todo caso, aunque el acreditado no haga disposiciones, ni llegue el caso de que el acreditante contraiga obligaciones por cuenta de aquel.

  Los gastos son las erogaciones que se hacen a consecuencia del contrato. 

8. Garantías

La apertura de crédito simple y la apertura de crédito en cuenta corriente pueden pactarse con garantía personal o real para asegurar el cumplimiento de las obligaciones a cargo del acreditado. La garantía personal es la fianza, en virtud de la cual una persona se obliga a pagar en caso de que el acreditado no lo haga.

La garantía real puede consistir en prenda o hipoteca. La garantía se entiende extendida, salvo pacto en contrario, a las cantidades de que el acreditado haga uso dentro de los límites del crédito (298 LGTOC).

9. Extinción del Crédito

            La extinción del crédito hace cesar el derecho del acreditado para hacer uso de él en lo futuro. El crédito que se concede en virtud de una apertura de crédito se extingue por las causas siguientes:

a)     Por haber dispuesto el acreditado de la totalidad del importe del crédito, a menos que este se haya abierto en cuenta corriente.

b)     Por la expiración del término convenido, o por la notificación de haberse dado por concluido el contrato cuando no se hubiere fijado plazo

c)     Por la denuncia del contrato. Por la falta o disminución de las garantías pactadas a cargo del acreditado, ocurridas con posterioridad al contrato.

d)     Por hallarse cualquiera de las partes en estado de quiebra.

e)     Por la muerte, interdicción, inhabilitación o ausencia del acreditado, o por la disolución de la sociedad a cuyo favor se hubiere concedido el crédito (301).


Capítulo V

Tarjeta de Crédito

1. Definición

La tarjeta de crédito constituye un medio de pago equivalente a dinero en efectivo en la compra de bienes o servicios, y surge, de acuerdo con la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, en su articulo 291, de un contrato de apertura de crédito en cuenta corriente, otorgado al tarjetahabiente por el banco o empresa emisores de la tarjeta.

2. Clasificación

De acuerdo con lo anterior, las tarjetas de crédito se clasifican por su emisión en indirectas o bancarias y directas o comerciales.

l  Tarjeta de Crédito Directa: Es un documento que acredita a su tenedor como sujeto de crédito para obtener de la entidad comercial creadora o emisora de la tarjeta, mercancías o servicios para pagar a crédito.

l  Tarjeta de Crédito Indirecta: Tiene como base un complejo de negocios jurídicos. En primer lugar el acreditante, que generalmente es un Banco, abre al acreditado un crédito en cuenta corriente para que por medio de la tarjeta pueda el acreditado presentarse ante establecimientos comerciales afiliados al creador de la tarjeta y haciendo uso de su crédito obtenga bienes o servicios que el establecimiento que los proporcione; el que cobrará al creador de la tarjeta, que a su vez enviará al acreditado un estado de cuenta mensual y le cobrará el importe de las disposiciones que haya realizado.

3. Características

            Dentro de las principales características de la tarjeta de crédito están:

l  Equivale a dinero en efectivo en los establecimientos afiliados al sistema de tarjeta de crédito del banco o empresa emisor.

l  Posee un número de identificación personal y confidencial (NIP)

l  Proporciona dinero en efectivo en los cajeros automáticos, ventanillas del banco o negocios afiliados.

l  Tiene vigencia mínima de un año.

4. Elementos

            Los elementos personales de este contrato son el emisor, quien es la institución de crédito o comercial que expide la tarjeta de crédito; el tarjetahabiente, también conocido como titular y persona autorizada para hacer uso de la tarjeta emitida.

            A su vez, el titular puede autorizar a terceras personas la utilización del crédito. En este caso se expedirán tarjetas adicionales.

            Con la finalidad de garantizar que el titular cumpla con los pagos derivados de la utilización del crédito autorizado, ya sea de forma directa o a través de las tarjetas adicionales autorizadas, el emisor solicita un responsable solidario, también llamado fiador.

            El último elemento personal lo representan los negocios afiliados en donde el tarjetahabiente ejerce el crédito.

5 Principales Derechos y Obligaciones de las Partes

Derechos del emisor

l  Cargar en la cuenta del tarjetahabiente los consumos y disposiciones de efectivo que este realice.

l  Cobrar mensual mente la parte proporcional acordada en las disposiciones del crédito, incluyendo los intereses, cuotas y comisiones pactadas.

l  Cancelar la tarjeta de crédito por el incumplimiento del acreditado.

Obligaciones del emisor

l  Entregar la tarjeta al titular de la misma una vez autorizado del crédito.

l  Expedir tarjetas de crédito adicionales a las personas que autorice el acreditado.

l  Pagar las imposiciones que el tarjetahabiente efectué en la compra de bienes y servicios o entregas en efectivo, en los negocios afiliados al banco.

l  Enviar mensualmente al acreditado un estado de cuenta con los cargos y los abonos efectuados diariamente en cada periodo.

Derechos del tarjetahabiente

l  Pagar las compras de bienes o servicios mediante la tarjeta de crédito.

l  Efectuar disposiciones en efectivo con cargo al crédito concedido.

l  Gozar del plazo otorgado para el pago de las disposiciones.

Obligaciones del tarjetahabiente

l  Firmar el contrato de apertura de crédito en cuenta corriente que instrumenta la operación.

l  Efectuar el pago de las disposiciones del crédito al banco, así como de los intereses, cuotas y comisiones pactadas

l  Responder del mal uso de la tarjeta.

l  Respetar el límite de crédito.


Capítulo VI

Cuenta Corriente

1. Definición

El contrato de cuenta corriente es un convenio por el cual las dos partes que lo celebran, que reciben el nombre de cuentacorrentistas, se obligan a anotar 1os créditos derivados de sus remesas recíprocas como partidas de abono o de cargo en una cuenta y estipulan que solo el saldo que resulte a la clausura de la cuenta constituirá un crédito exigible y disponible (302)

Marco Legal Los artículos que van del 302 al 310 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito

La cuenta corriente, como ha quedado definida, es un contrato sui generis, con sustantividad propia, que se caracteriza por los siguientes elementos esenciales:

l  Las remesas deben ser reciprocas: Para que haya un contrato de cuenta corriente se requiere que exista la posibilidad de que ambos cuentacorrentistas se hagan remesas reciprocas

l  Solo el saldo constituye un crédito exigible y disponible: Los créditos que nacen de las remesas se anotan como partidas de abono o de cargo en la cuenta, pero no son exigibles aisladamente, sino que tiene que esperarse a la época de la clausura de la cuenta.

Aplicación Práctica El contrato de cuenta corriente es de uso frecuente entre comerciantes y banqueros que están en constantes relaciones de negocios. Dos comerciantes que mutuamente se envían mercancías; dos bancos que en forma permanente hacen pagos uno por cuenta del otro; etc., en vez de liquidar aisladamente cada una de las operaciones que van celebrando, lo que daría lugar a un constante movimiento de fondos, convienen en incluir sus respectivos créditos derivados de sus remesas en una cuenta, y en liquidar ese conjunto de operaciones cada cierto tiempo, mediante una compensación entre los créditos y los débitos, para obtener el saldo que podrá ser exigido por el cuentacorrentista que resulte acreedor.

2. Diferencias con la Apertura a Crédito

El contrato de cuenta corriente y el contrato de apertura de crédito ofrecen principalmente las siguientes diferencias:

a)     En la cuenta corriente debe existir la posibilidad de que ambos cuentacorrentistas resulten acreditados recíprocamente; en la apertura de crédito es sólo el acreditante el que abre crédito al acreditado.

b)     En la apertura de crédito el importe del crédito tiene un límite, ya sea el que expresamente se estipule, el que resulte del destino que se dará a los fondos o, en último extremo, el que fije el acreditante. En la cuenta corriente, no es necesario un límite.

c)     En la cuenta corriente necesita llegarse a la clausura de la cuenta para determinar cual de los cuentacorrentistas es acreedor y cual deudor. En la apertura de crédito se sabe en cualquier momento quien es el acreedor y quien el deudor.

d)     Finalmente, el contrato de cuenta corriente también se diferencia de la apertura de crédito en cuenta corriente. Aunque el nombre se presta a confusiones, la apertura de crédito en cuenta corriente no es sino una apertura de crédito combinada con la cuenta corriente como método de contabilidad, en virtud del derecho que se da al acreditado para hacer remesas en reembolso de las disposiciones que haya hecho y para disponer del saldo mientras no termine el plazo para el uso del crédito. Por tanto, son exactamente aplicables al caso las diferencias señaladas respecto de la apertura de crédito simple.

3. Remesas

            En un principio se entendía por remesa el envío material de bienes que uno de los cuentacorrentistas hacia al otro. El concepto se amplió posteriormente para comprender todas aquellas operaciones en las que, aun sin haber movimiento material de bienes, se origina un crédito en favor de uno de los cuentacorrentistas y a cargo del otro que debe incluirse en la cuenta.

4. Efectos del Contrato

            Algunos autores señalan como efecto del contrato de cuenta corriente la novación que se opera en los créditos. Hay novación de contrato cuando las partes en el interesadas 1o alteran substancialmente sustituyendo una obligación nueva a la antigua (articulo 2213 del C6digo Civil).

            La doctrina mas moderna se inclina a excluir la novación como efecto del contrato de cuenta corriente.

            No queda como efecto esencial del contrato sino el de la indivisibilidad que es "lo que impide a los créditos, borrando su individualidad y, por consiguiente, su condición de exigibles, el compensarse de una manera continuada y progresiva durante la cuenta, y lo que hace posible dicha compensaci6n de masa so1o en el momento del cierre de aquella"

5. Embargo del Saldo

            El acreedor de un cuentacorrentista puede pedir el aseguramiento y adjudicación del saldo eventual de la cuenta corriente. En este caso no pueden tomarse en consideración con respecto al embargante, desde la fecha del aseguramiento, las partidas de cargo correspondientes a operaciones nuevas. El cuentacorrentista contra el que se dicte el aseguramiento, debe notificarlo al otro cuentacorrentista, y este tiene derecho a pedir desde luego la terminación de la cuenta.

6. Clausura de la Cuenta

La clausura de la cuenta para la liquidación del saldo, se opera cada seis meses, salvo pacto o uso en contrario. El crédito par el saldo, es un crédito líquido y exigible a la vista a en los términos del contrato correspondiente. Si el saldo es llevado a cuenta nueva, causa interés al tipo convenido para las otras remesas y, en caso contrario, al tipo legal. No debe confundirse la clausura de la cuenta con la terminación de la cuenta; la primera tiene por objeto compensar las partidas de abono y de cargo para obtener el saldo, y esa liquidación se hace periódicamente mientras el contrato está en vigor.

Las acciones para la rectificación de los errores de cálculo, de las omisiones o duplicaciones, prescriben en el término de seis meses a partir de la clausura de la cuenta.

7. Terminación de la Cuenta

EI contrato termina:

l  Por el vencimiento del plaza convenido.

l  Por denuncia del contrato, si no se fijo plazo. Cualquiera de los cuentacorrentistas puede denunciar el contrato, en cada época de clausura de la cuenta, dando aviso al otro cuentacorrentista por 1o menos diez días antes de la fecha de la clausura.

l  Por muerte o incapacidad de uno de los cuentacorrentistas, si sus herederos o representantes, o el otro cuentacorrentista, optan por dicha terminación.

l  Por el embargo a uno de los cuentacorrentistas del saldo eventual de la cuenta corriente, si así 1o pide el otro cuentacorrentista.


Capítulo VII

Descuento Ordinario y Descuento de Crédito en Libros

1. Definición

            Aldrighetti define el descuento como la adquisición, al contado, de un crédito a plazo.1 Puede decirse que el descuento es una operación por la cual una persona adquiere un título de crédito antes de su vencimiento mediante el pago de su valor nominal menos una compensación por el tiempo que deben transcurrir entre la fecha de la operación y el vencimiento del título. La persona que adquiere el título de crédito materia del descuento se llama descontador o descontante, y la que lo transmite, descontatario.

            También recibe el nombre de descuento la compensación que se hace pagar el descontador.

            Marco Legal Los artículos que van del 288 al 290 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito

2. Características

            La operación de descuento se caracteriza por los siguientes elementos esenciales:

l  Es una operación que tiene por objeto títulos de crédito, que pueden ser nominativos o al portador.

l  La operación debe efectuarse antes de la fecha del vencimiento del título.

l  El descontador adquiere la propiedad plena del título descontado que le transmite el descontatario. En consecuencia, si el título es nominativo, el descontatario deberá endosarlo en propiedad al descontador; si el título es al portador, bastará que el descontatario haga la entrega material del documento al descontador.

            En la práctica de esta operación se tienen en cuenta tres circunstancias fundamentales:

El plazo

Garantías económicas

Garantías jurídicas

3. Redescuento

            Antiguamente las leyes designaban con el nombre de redescuento la operación de descuento practicada por el Banco de México como descontador y por los bancos· asociados como descontatarios. En la actualidad, el derecho positivo designa con el mismo término descuento la operación que realizan los bancos privados con sus clientes, o la que posteriormente efectúa el Banco de México con dichos bancos privados.

4. Descuento de Créditos en Libros

                     La Ley no da una definición de esta operación, pero puede decirse que el descuento de créditos en libros es un contrato por el cual el descontador, que debe ser una institución de crédito, entrega al descontatario una parte del importe de uno o varios créditos que serán exigibles en cierto plazo y que figuran en la contabilidad de éste, quedando obligado el descontatario a reintegrar al descontador las cantidades recibidas a medida que los deudores vayan pagando los créditos.

5. Forma

            El contrato de descuento de créditos en libros debe hacerse constar en póliza. Recuérdese A la póliza deben adicionarse las notas o relaciones que expresen los créditos descontados, con mención del nombre y domicilio de los deudores, del importe de los créditos, del tipo de interés pactado y de los términos y condiciones de pago.

6. Requisitos

            Los créditos abiertos en los libros de comerciantes pueden ser objeto de descuento, aun cuando no estén amparados por títulos de crédito suscritos por el deudor, siempre que se llenen los siguientes requisitos:

  1. Que los créditos sean exigibles a término o con previa aviso fijos.
  2. Que el deudor haya manifestado por escrito su conformidad con la existencia del crédito.
  3. Que el descontatario entregue al descontador letras de cambio giradas a la orden de este, a cargo de los deudores, en los términos convenidos para cada crédito.

Capítulo VIII

Cartas de Crédito

1. Definición

            La carta de crédito es un documento por el cual la persona que lo expide (dador) ruega a otra (pagador) que entregue a una tercera cuyo nombre se consigna en el texto del documento (tomador) una cantidad fija o varias cantidades indeterminadas, pero comprendidas en un máximo cuyo límite debe señalarse.

            Marco Legal Los artículos que van del 311 al 316 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito

2. Requisitos

Las cartas de crédito deben llenar los siguientes requisitos:

a)     Deben expedirse en favor de persona determinada, sin que puedan serlo al portador.

b)     Deben expresar una cantidad fija o varias cantidades indeterminadas, pero comprendidas en un máximo cuyo límite debe señalarse precisamente (311).

Además de los requisitos legales antes mencionados, las cartas de crédito deben contener el nombre de la persona a cuyo cargo se dan, la fecha de expedición, el plazo durante el cual podrá hacerse uso de la carta, etc.

3. Naturaleza Jurídica

Las cartas de crédito no son títulos de crédito, puesto que no confieren a sus tenedores derecho alguno contra las personas a quienes van dirigidas, y no están destinadas a circular puesto que no son negociables. Además, las cartas de crédito no se aceptan ni son protestables (312). Las cartas de crédito son simples documentos que contienen la indicación de que se entregue determinada cantidad, solicitud que puede atenderse o no atenderse par la persona a quien se dirige.

4. Obligaciones y Derechos del Tomador

            El pagador, o sea la persona a cuyo cargo se da una carta de crédito, tiene derecho a que el dador le pague la cantidad entregada al tomador en virtud del documento.

5. Extinción

           Las cartas de crédito solo tienen validez por el término que en ellas se señale. A falta de estipulación expresa, la Ley les fija una duración de seis meses contados desde la fecha de su expedición, una vez pasado el término que señale la carta, o en su defecto, transcurrido el término legal, la carta queda cancelada (articulo 316).


Capítulo IX

Créditos de Habilitación o Avío y Refaccionarios

1. Definiciones

            El contrato de crédito de habilitación o avió es un convenio por el cual el acreditante se obliga a poner una suma de dinero a disposición del acreditado y éste, a su vez, queda obligado a invertir el importe del crédito precisamente en la adquisición de las materias primas y materiales, y en el pago de los jornales, salarios y gastos directos de explotación indispensables para los fines de su empresa, así como a restituir al acreditante las sumas de que dicho acreditado dispuso y a pagarle intereses, gastos y comisiones estipulados (321).

            El contrato de crédito refaccionario es un convenio por el cual el acreditante se obliga a poner una suma de dinero a disposición del acreditado y éste, a su vez, queda obligado a invertir el importe del rédito precisamente en la adquisición de aperos, instrumentos, útiles de labranza, abonos, ganado o animales de cría; en la realización de plantaciones o cultivos cíclicos o permanentes; en la apertura de tierras para el cultivo, en la compra o instalación de maquinaria y en la construcción o a la realización de obras materiales necesarias para el fomento de su empresa, así como a restituir al acreditante las sumas de que dicho acreditado dispuso y a pagarle los intereses, gastos y comisiones estipulados. (323)    Marco Legal Los artículos que van del 321 al 333 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito

2. Semejanzas y Diferencias

            Los contratos de crédito de habilitación o avío y de crédito refaccionario tienen un elemento esencial común: el importe del crédito debe invertirse necesariamente en los objetos determinados en el contrato. Esto los diferencia del contrato de apertura de crédito, en donde no es de la esencia de la operación que se estipule inversión determinada que el acreditado deba dar al importe del crédito.

Ahora bien, el contrato de crédito de habilitación o avío solo se diferencia del contrato de crédito refaccionario en la distinta inversión que puede darse al importe del crédito en uno y en otro. Para distinguir estos contratos podemos recurrir a dos conceptos económicos: capital fijo y capital circulante. En términos generales, el contrato es de habilitación o avío cuando el importe del crédito debe invertirse en capital circulante, o sea, en bienes que se agotan en un solo acto productivo; el contrato es refaccionario cuando la inversión tiene que hacerse en capital fijo, es decir, en bienes que intervienen en varios actos productivos desgastándose parcialmente, o cuando el importe del crédito se aplica a amortizar adeudos del acreditado.

3. Forma

Los contratos de crédito refaccionario o de habilitación o avió deben consignarse en escrito privado en el que se haga constar: el objeto de la operación, la duración y la forma en que el acreditado podrá disponer del crédito materia del contrato; los bienes que se afecten en garantía y los demás términos y condiciones del contrato. Del escrito privado deben hacerse tres ejemplares que firman el acreditante y el acreditado ante dos testigos conocidos y se ratificarán las firmas ante el encargado del Registro Público de la Propiedad o del Comercio. Finalmente, estos contratos deben inscribirse en el Registro Público de Comercio en el Registro de Hipotecas, si los bienes afectos en garantía son inmuebles.

4. Obligaciones del Acreditante

            Las principales obligaciones de quienes otorgan créditos de refacción o de habilitación o avío, son las siguientes:

l  Entregar al acreditado las sumas convenidas en los términos señalados en el contrato.

Vigilar la inversión.

5. Obligaciones del Acreditado

            EI acreditado tiene las siguientes obligaciones:

l  Invertir los fondos en los objetos determinados en el contrato.

l  Atender su negociación con la diligencia debida

l  No traspasar la propiedad o negociación para cuyo fomento se haya otorgado el crédito, sin consentimiento previa del acreditante.

l  Dar al interventor las facilidades necesarias para que cumpla su función

l  Devolver al acreditante las sumas que proporcionó y pagarle los intereses, gastos y comisiones convenidos.

6. Garantías

Los créditos de habilitación o avío están garantizados con las materias primas y materiales adquiridos, y con los frutos, productos o artefactos que se obtengan con el crédito, aunque estos sean futuros o pendientes. Los créditos reaccionarios quedan garantizados, simultanea o separadamente, con las fincas, construcciones, edificios, maquinaria, aperos, instrumentos, muebles y titiles, y con los frutos o productos futuros, pendientes o ya obtenidos, de la empresa a cuyo fomento haya sido destinado el crédito.

7. Privilegios

La Ley establece dos clases de privilegios en favor de quienes otorguen créditos de habilitación o avío y reaccionarios:

            Preferencia: Los créditos de habilitación o avío, debidamente registrados, se pagan con preferencia a los refaccionarlos, y ambos con preferencia a los hipotecarios inscritos con posterioridad.

            Reivindicación: El acreditante puede reivindicar los frutos o productos dados en prenda de un crédito de habilitación o refaccionario, contra quienes los hayan adquirido directamente del acreditado o contra los adquirentes posteriores que hayan conocido o debido conocer la prenda constituida sobre ellos.


Capítulo X

Fideicomiso

1. Definición

            EI fideicomiso es una Declaración Unilateral de Voluntad por el cual una persona destina ciertos bienes a un fin lícito determinado, encomendando la realización de ese fin a una institución fiduciaria (381).

            Marco Legal Los artículos que van del 381 al 407 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito

2. Elementos Personales

La persona que destina los bienes de su propiedad a un fin recibe el nombre de fideicomitente; la institución de crédito a la que se encomienda la realización del fin se llama institución fiduciaria o de fideicomiso; las personas que reciben el provecho que el fideicomiso implica se denominan fideicomisarios.

            Pueden ser fideicomitentes tanto personas físicas como personas jurídicas, siempre que tengan la capacidad necesaria para enajenar

            El fideicomitente puede designar varias instituciones fiduciarias para que desempeñen el fideicomiso conjunta o sucesivamente, estableciendo el orden y las condiciones en que han de sustituirse. Si la fiduciaria no acepta el cargo o cesa de desempeñarlo por renuncia o remoción, debe nombrarse otra fiduciaria para que la sustituya.

Pueden ser fideicomisarios las personas físicas o jurídicas que tengan la capacidad necesaria para recibir el provecho que implica el fideicomiso. El fideicomitente puede designar varios fideicomisarios para que reciban el provecho del fideicomiso simultánea o sucesivamente. El fideicomiso es válido aunque se constituya sin señalar fideicomisario, pero es nulo si se constituye en favor del fiduciario, ya que nadie puede estar obligado para consigo mismo.

3. Fin y Bienes

            El fin del fideicomiso debe ser lícito y determinado.

            Pueden ser objeto de fideicomiso toda clase de bienes y derechos, con excepción de aquellos que sean estrictamente personales de su titular. Los bienes pueden ser muebles o inmuebles, corporales o incorporales: todo lo que puede transmitirse puede ser materia de fideicomiso.

            Los bienes que se dan en fideicomiso se consideran afectos al fin a que se destinan y, en consecuencia, solo pueden ejercitarse respecto a ellos, los derechos y acciones que se refieren al mencionado fin

4. Formalidades

            El fideicomiso puede ser constituido por acto entre vivos o por testamento. La constitución del fideicomiso, debe constar por escrito y ajustarse a los términos de la legislación común sobre transmisión de los derechos o de la propiedad de las cosas que se den en fideicomiso.

El fideicomiso surte efectos contra terceros desde la fecha en que se cumplan los requisitos siguientes:

a) Si se trata de bienes inmuebles, desde la fecha en que el fideicomiso se inscriba en el Registro Público de la Propiedad del lugar de ubicación de los bienes.

b) Si se trata de cosa corpórea mueble o de títulos al portador, desde que estén en poder de la fiduciaria.

c) Si se trata de título nominativo, desde que este se endose a la  fiduciaria y se haga constar en los registros del emisor, en su caso.

d) Si se trata de un crédito no negociable o de un derecho personal, desde que el fideicomiso sea notificado al deudor.

5. Obligación del Fiduciario

            La obligación del fiduciario "consiste siempre en cumplir la misión que se la ha confiado con los bienes"; el fiduciario tiene "como única obligación fundamental la de conseguir la afectación prevista para los bienes". o como dice nuestra ley, la  fiduciaria esta obligada a cumplir el fideicomiso conforme al acto constitutivo y a obrar siempre como buen padre de familia.

            La fiduciaria está obligada a rendir las cuentas de su gestión dentro de un plazo de quince días a partir de la fecha en que sea requerida para ello (artículos 84 y 118 de la Ley de Instituciones de Crédito).

5. Derechos del Fideicomisario

            Además de los derechos que se le concedan por virtud del acto constitutivo del fideicomiso, el fideicomisario tiene el derecho de exigir su cumplimiento a la fiduciaria; el de atacar la validez de los actos que está cometa en su perjuicio, de mala fe o en exceso de las facultades que por virtud del acto constitutivo o de la ley correspondan, y cuando proceda, el de reivindicar los bienes que, a consecuencia de esos actos, hayan salido del patrimonio objeto del fideicomiso.

            Cuando no existe fideicomisario determinado, o cuando este es incapaz, los derechos que le corresponden se ejercitan por la persona que ejerza la patria potestad, por el tutor, o por el Ministerio Publico, según el caso.

6. Extinción

            El fideicomiso se extingue por alguna de las siguientes causas:

l  Por la realización del fin para el cual fue constituido.

l  Por hacerse imposible la realización del fin.

l  Por hacerse imposible el cumplimiento de la condición suspensiva de que dependa; porque esta no se realice dentro del término señalado al constituirse el fideicomiso o, en su defecto, dentro de los veinte años siguientes a la constitución de este.

l  Por haberse cumplido la condición resolutoria a que haya quedado sujeto.

l  Por convenio expreso entre el fideicomitente y el fideicomisario.

l  Por revocación hecha por el fideicomitente, cuando este se haya reservado expresamente ese derecho al constituirse el fideicomiso.

l  Porque la  fiduciaria no acepte el cargo o cese en el desempeño del mismo, por renuncia o remoción, y no haya otra que la sustituya.

Extinguido el fideicomiso, los bienes a él destinados que queden en poder de la  fiduciaria deben ser devueltos por esta al fideicomitente o a sus herederos.

7. Fideicomisos Prohibidos

            La ley prohíbe tres clases de fideicomisos:

  1. Los fideicomisos secretos; es decir, aquellos en que se oculte su constitución, el fin que se persigue o la persona de los fideicomisarios.
  2. Los fideicomisos en que el beneficio se conceda a diversas personas sucesivamente, que deban substituirse por muerte de la anterior. Se exceptúa el caso de que la substitución se realice en favor de personas que estén vivas o concebidas ya a la muerte del fideicomitente.
  3. Los fideicomisos cuya duración sea mayor de treinta años, cuando se designe como beneficiario a una persona jurídica colectiva que no sea de orden público o de beneficencia.

8. Fideicomisos de Garantía

            En el fideicomiso de garantía el fideicomitente transmite ala  fiduciaria la propiedad de ciertos bienes, con el fin de garantizar al fideicomisario del cumplimiento de una obligación y su preferencia en el pago. Desde que se constituye este fideicomiso, se debe designar a la de crédito que fungirá como fiduciaria.

            Un mismo fideicomiso de garantía podrá utilizarse para garantizar simultanea o sucesivamente diferentes obligaciones que el fideicomitente contraiga con diversos acreedores, a cuyo efecto el fideicomisario estará obligado a notificar a la fiduciaria que la obligación a su favor ha quedado extinguida, dentro de los diez días siguientes a que esto ocurra, por lo que quedarán sin efecto los derechos que respecto de él derivan del fideicomiso. La notificación deberá entregarse mediante fedatario público, a más tardar a los cinco días hábiles siguientes a la fecha en la que se reciba el pago.

            En el fideicomiso en garantía se pueden reunir las calidades de fiduciario y fideicomitente en una misma persona

            Pueden ser objeto de fideicomisos de garantía toda clase de derechos y bienes muebles e inmuebles.

            Las acciones de acreedores con fideicomiso de garantía prescriben en tres anos, contados desde que la obligación garantizada pudo exigirse. En este caso, se extinguirá el derecho de pedir su cumplimiento y se revertirá la propiedad de los bienes objeto de la garantía al patrimonio del fideicomitente.

9. Aplicaciones Prácticas

            Es conveniente hacer alguna referencia, que en absoluto es exhaustiva, a las formas de aplicación que ha tenido el fideicomiso en la práctica bancaria mexicana:

l  fideicomiso de garantía que ha sido usado como sustituto de la hipoteca.

l  fideicomiso para evitar las molestias de los juicios sucesorios.

l  fideicomiso en fraccionamientos urbanos. Se ha usado el fideicomiso para que el fiduciario se encargue de titular a los adquirientes de lotes, cuando éstos hayan terminado de pagar los respectivos precios.

l  fideicomiso en administración de fincas.